Fundamentos de una teoría de la violencia simbólica


 

Por el camino de la reproducción.

 Los fundamentos sociológicos de la teoría de la violencia simbólica y su relación con la propuesta althusseriana.A partir de 1961, Pierre Bourdieu y Jean Claude Passeron2, acordaron iniciar una serie de investigaciones sociológicas sobre la relación entre el sistema educativo educación y su relación con la estructura de las relaciones de clase. 

De ese trabajo conjunto nacieron textos fundamentales que renovaron el campo de la sociología francesa porque rompieron con las aplicaciones del funcionalismo norteamericano que se empezaban erigir como modelo de sociología empírica (empirista en sentido estricto), así como con las lecturas (tanto de los liberales como de los comunistas franceses) que sostenía el carácter liberador de la escuela (Baudelot y Establet, 2007, Matonti, 2007). En 1964 Bourdieu y Passeron publicaron Los herederos. 

Los estudiantes y la cultura; en 1965 Rapport pédagogique et communication, yen 1970 La reproducción..., el cual contiene no solo las conclusiones y demostraciones principales de los trabajos de investigación de los últimos 9 años, sino también, como primer libro, los Fundamentos de una teoría de la violencia simbólica. Allí se trata de reconstruir una articulación conceptual para fundar una teoría de la violencia simbólica, en términos generales y de la educación como violencia simbólica en particular. Todo esto siguiendo el modelo de la Ética de Spinoza, lo cual hace que la argumentación se mueva de axioma a escolio, dándole un grado particularmente alto de complejidad al texto. 


 

El segundo libro de La reproducción, se compone de una serie de capítulos que muestran el uso de la teoría en investigaciones sobredimensiones particulares de la contribución que el sistema escolar hace a la reproducción de la estructura de las relaciones de clase. Desde la actualidad -siguiendo la interpretación de Alexander (en Baranger, 2004) sobre la existencia de una fase althusseriana de Bourdieu- y poniendo énfasis en el título y en el año de publicación (1970), La reproducción podría ser pensada como una aplicación de la propuesta althuseriana según la cual la escuela ese el AIE fundamental en el estado actual del sistema capitalista. 

Pero esta lectura, como hemos mostrado en otra parte3 (Dukuen 2010 b) es incorrecta por varias razones –que expondremos en seguida- las cuales implican primeramente separarse de la vulgata crítica sobre Althusser en la cual Bourdieu y los bourdeanos suelen caer, como se puede ver en la poco feliz entrevista del sociólogo francés con Eagleton (2007). A nuestro entender, las críticas vertidas allí son desacertadas: Bourdieu (así como también Foucault, [1992]) se equivoca cuando señala que en la concepción de ideología de Althusser hay

 a) falsa conciencia, velo o error; porque por el contrario, la ideología (en Althusser) es la representación imaginaria por la cual el sujeto (efecto de la ideología) se representa su relación con las condiciones de existencia. Esta representación no puede ser “falsa” porque sin ella no hay relaciones sociales posibles, y porque es perfectamente eficiente en la contribución a la reproducción de las relaciones de producción.

 b) En Althusser no hay sujeto de conocimiento originario (subjetividad trascendental en términos fenomenológicos) ni cartesiano como le atribuye Bourdieu; porque al introducir en el marxismo el psicoanálisis lacaniano como teoría explicativa, el sujeto es considerado como un efecto de la ideología y no su condición de posibilidad.

Aclarado esto -que suele ser esquivado por los “bourdeanos”- señalamos a continuación una serie de diferencias centrales entre las propuestas de ambos autores que permiten comprender la inexistencia de una “fase althusseriana” en Bourdieu; así como los distintos trayectos de ambas teorías:


 

 a) La primera tiene que ver con que en Bourdieu el problema a dilucidar no es la reproducción de las condiciones-relaciones de producción, sino la reproducción de la estructura de las relaciones de clase (que excede lo anterior, incluyéndolo) y el lugar de “la escuela” como contribuyente de esa reproducción.

 b) El segundo problema reside en que, mientras que el planteo de Althusser se asienta sobre investigaciones filosófico-teóricas4 en el marco de una relectura científica de Marx en torno a los debates en el PCF y las luchas políticas de la época; las investigaciones de Bourdieu y Passeron articulan el desarrollo teórico propiamente dicho con la investigación empírica (que no es lo mismo que el empirismo) del sistema escolar en su relación con la estructura de las relaciones de clase en el marco de la sociología como disciplina académica.

 c) El tercero reside en que más bien parece ser que Althusser es quien tomó como ejemplo los trabajos de Bourdieu y Passeron sobre la educación (aunque no los cite) para plantear su tesis sobre la importancia del AIE escolar (Bechelloni, 1972) lo cual, si prestamos atención al desarrollo cronológico de las investigaciones, se hace plausible. 

 d) Hay también una cuarta razón: Bourdieu y Passeron se proponen superar (en sentido hegeliano) las oposiciones escolásticas entre el pensamiento de Marx, Weber y Durkheim, para poder reconstruir los fundamentos de un teoría del conocimiento sociológico que asegure la ruptura epistemológica (Bachelard, 1978) con las prenociones y sea a la vez la condición de posibilidad de las teorías sociológicas particulares (Bourdieu, Chamboredon y Passeron, 2002) 

Comentarios

Entradas populares de este blog